jueves, 18 de abril de 2013

Mousse de café ligera

Hoy, que tuve algo de tiempo extra, me apeteció poner al día unas cuantas recetas de las que nos ayudan a no caer en tentaciones más serias pero no por ello menos deliciosas. Es el caso de esta mousse de café ligerísima con la que no necesitaremos controlarnos. No está mal de vez en cuando dejarse llevar por el placer del sabor, ¿no?

Esta mousse admite cualquier sabor, tan solo tenemos que substituir el café por aromas, yogures de sabores, chocolate en polvo desgrasado y sin azúcar o incluso un sobre de preparado para flan, para obtener variedades muy sabrosas.



Ingredientes:

- 9 claras de huevo (yo las compro envasadas en mercadona para no desperdiciar las yemas)
- 1/2 k de queso batido desnatado
- 2 yogures naturales desnatados
- 300 ml de café largo o algo menos si es intenso
- edulcorante al gusto o azúcar si lo queremos menos ligero
- 10 láminas de gelatina neutra
- 1 vaso de leche desnatada

Elaboración:

- Batir las claras a punto de nieve.
- Agregar el queso batido, los yogures, el café, la mitad de la leche y el edulcorante. Mezclar. (hasta aquí las batidoras de varillas nos ayudan a conseguir una textura final perfecta pero si no las tenemos no pasa nada, el sabor continuará estupendo aunque no sea tan atractivo)
- Poner en remojo en agua fría las hojas de gelatina.
- Calentar el resto de le leche y cuando vaya a hervir incorporar fuera del fuego la gelatina que se habrá ablandado ya. Si vemos que no se disuelve del todo podemos calentar un poquito más hasta la completa desaparición de la gelatina.
- Mezclarlo todo y meter a la nevera en un tuper hasta que se cuaje.

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Galletas de salvado con chocolate

Cuando andamos un poco más estrictos con la alimentación echo muchísimo de menos el dulce. Estas galletitas me permiten no dejar de disfrutarlo. Reconozco que recién hechas, con ese puntito tierno que tienen me encantan aunque bien conservadas arreglan un momento de merienda o desayuno que se presente difícil. El chocolate que lleva es negro y sin azúcar añadidos y la cantidad hace que no sea un aporte excesivo.
Vaya esta entrada por Silvia, compañera de hambres más de una tarde y que valora tanto cualquier innovación permitida ;)



Ingredientes:

3 claras de huevo
1 cucharada de queso batido (opcional)
3 cucharadas soperas de leche en polvo
2 cucharadas de postre de maicena
2 cucharadas soperas de salvado de avena
3 cucharadas soperas de salvado de trigo
edulcorante al gusto (o azúcar)
1/2 sobre de levadura
1 cucharada sopera de chocolate sin azúcar añadido en trocitos (podemos prepararlo con la picadora si tenemos o dentro de una bolsa con la mano del mortero)
una pizca de vainilla (opcional)

Elaboración:

- Batir las claras, cuanto más batidas (se puede llegar al punto de nieve) más esponjosas quedarán ;)
- Añadir el queso batido y mezclar bien.
- Agregar los siguientes ingredientes: la leche en polvo, la maicena, los dos salvados y la levadura y conseguir una masa homogénea.
- Para acabar, agregar un chorrito de vainilla, el chocolate y remover.
- Repartir la masa en montoncitos con una cuchara (cada cucharada es una galleta) no muy juntas para que no se peguen. Es importante hacerlo inmediatamente ya que el salvado, pasados unos minutos, se hincha y empeora el aspecto final.
- Meter al horno sin precalentar, con los dos fuegos a 150º a baja altura durante 10 minutos.
- Una vez transcurrido el tiempo apagar el horno y mantenerlas 5 minutos más.
- Sacar y una vez frías podemos guardarlas en un tuper.



sábado, 13 de abril de 2013

Migas de pan

Las migas es uno de aquellos platos que se suelen comer en compañía y que tiene tantas variantes como personas que las cocinan y las consumen o como lugares de España en los que se elaboran. En mi casa se hacían con patata y pan, yo las probé de mano de mi tía abuela con chocolate pero reconozco que hasta hace pocos años no aprecié el sabor de este plato del que disfruto de vez en cuando con mi familia. Esta receta en concreto corresponde a como las hace Trini, mi suegra, que disfrutó tanto hace ya un tiempo viendo como mis hijas disfrutaban de ellas.

Ingredientes:

3/4 de pan asentado, de un par de dias por lo menos (yo utilizo el pan de pagès)
5 dientes de ajos
4 pimientos verdes
4/5 tiras de panceta
aceite de oliva

Elaboración:

- Dejar reposar el pan, desmenuzado la noche anterior, remojándolo sin que quede empapado. Debe humedad al tacto pero sin que sea excesivo. Añadir la sal en este momento para facilitar que el pan la coja ya que posteriormente será más difícil.
- Verter un chorro abundante de aceite de oliva (lo suficiente para que cubra el fondo) en una paellera o cazuela anti-adherente y dorar en él los ajos, partidos por la mitad, reservándolos.
- Freír los pimientos cortados en trozos grandes y apartar.
- Finalmente hacer lo mismo con la panceta cortada en trocitos reservando también.
- En el aceite que ha tomado el sabor de los ingredientes anteriores incorporar el pan e ir removiendo constantemente hasta que pierdan la mayor parte de la humedad, si las probamos debe notarse el resto justo para que estén jugosas y no tostadas y crujientes.
- Una vez tengan la textura deseada agregar todos los ingredientes que habíamos reservado y remover para que se mezclen.
- En casa nos gusta acompañado de un buen melón pero las opciones son infinitas.

miércoles, 27 de febrero de 2013

Masa para Crêpes

Esta tarde, en el taller de cocina con los peques, mientras hacíamos unas crêpes con chocolate fundido en el cole, me vino a la cabeza Cristina y su recién descubierta afición a la cocina y sobre todo a la cocina de supervivencia con una importante limitación en cuanto a ingredientes. Así que me dispongo a subir esta receta base que puede servirse con múltiples variantes, saladas o dulces en función de nuestras apetencias y posibilidades.

Ingredientes:

2 huevos
25 g de mantequilla
250 ml de leche
125 g de harina
una cucharada de azúcar (para crepês dulces)

Elaboración:

- Batimos los huevos.
- Añadimos la mantequilla ablandada.
. Agregar leche y continuar batiendo.
- Incorporar la harina y batir hasta que no queden grumos.
- Calentar una sartén anti-adherente o una plancha previamente engrasada.
- Verter un cucharón de mezcla y dejar que se haga hasta que podamos darle la vuelta.
- Quedan perfectas servidas con un poco de chocolate fundido, con azúcar por encima o simplemente si las rociamos en la misma sarten con un poco de azúcar y algún licor ;)



lunes, 4 de febrero de 2013

Fideos a la cazuela

Desde que empecé este blog he ido confirmando que cada receta tiene una historia, te trae un recuerdo o una vivencia. En este caso, después de recordarme Cristina que aún no le había enviado la receta de uno de sus platos favoritos, pensé en tantas veces como compartió este plato con Noemí, Dennis y Mª José. Días de colegio, carreras, juegos, risas y....... vuelta al cole. Isabel me enseñó este plato que, con algunas variantes, se convirtió en un habitual en casa. Hoy lo comparto para que mi hija lo convierta en lo mismo ;)


Ingredientes:

Fideos gordos (3 o 4 puñados por personas)
1 pechuga de pollo (o costilla de cerdo)
2 pimientos verdes
3 dientes de ajo
vino o brandy (opcional)
tomate frito
aceite

Elaboración:

- Cortar los pimientos en trozos no muy grandes y sofreírlos a fuego medio junto a los ajos picaditos y una pizca de sal.
- Cuando estén ya pochados añadir la carne que hayamos escogido,  previamente salada, y marear a fuego no demasiado alto.
- Añadir un poco de vino o brandy y dejar que se evapore mientras vamos removiendo.
- Incorporar medio bote de tomate frito o natural. Yo suelo utilizarlo frito porque hace que el caldo quede algo más espeso.
- Cubrir la preparación con abundante agua, añadir un poco de sal, llevarlo a ebullición y dejar que hierva unos 10' para que coja sabor.
- Una de las ventajas de este plato es la posibilidad de preparar con antelación y dejar para el último instante la cocción de los fideos.
- Reservar e incorporar los fideos al caldo hirviendo unos 15'


miércoles, 12 de diciembre de 2012

Galletas de jengibre

Se acerca la Navidad y me apetece incorporar un nuevo dulce a los ya tradicionales en casa así que me lanzo a las conocidas galletas de jengibre por su sabor tan peculiar. Parece ser que podemos encontrar su origen en el pan de jengibre típico de la gastronomía navideña de los países del norte de Europa y su posterior transformación en el hombrecillo de jengibre, que tanto popularizó la película Shrek, en el reinado de Isabel I de Inglaterra quien solía obsequiar a sus invitados con galletas cuya figura se asemejaba a la suya.



Ingredientes:

425 g de harina
175 g de mantequilla
1 huevo
100 g de azúcar moreno
100 g de miel
1 c/c (cucharadita tamaño café) de levadura en polvo(tipo royal)
1 c/c de jengibre molido
1 c/c de canela
1/2 c/c de nuez moscada molida
1/2 c/c de clavo molido
1/4 c/c de pimienta
1 pizca de sal

Elaboración:

- Poner en un cuenco la harina y todas las especias, la sal y la levadura.
- En otro cuenco batir el huevo, mezclar con la mantequilla a temperatura ambiente, el azúcar moreno y la miel mezclando todo bien.
- Incorporar la mezcla anterior al cuenco con los ingredientes secos (harina y especias) y trabajar hasta obtener una masa que podamos trabajar. Si nos queda muy blanda se puede añadir algo de harina pero la justa para poder trabajarla. Otra opción es meter en la nevera la masa para que se endurezca un poco.
- Ir estirando la masa sobre el mármol con un poco de harina debajo para evitar que se pegue y un poco en el rodillo con el mismo objetivo.
- Ir cortando figuras y poniéndolas en una bandeja con papel de horno.
- Precalentar el horno a 175º y hornear con el horno de arriba y abajo durante unos 10'


. Estas galletas son geniales para elaborar con niños y para ello está muy indicada la glasa real que elaboraremos con una clara batida, 250 g de azúcar glas y un chorrito de limón. Si nos apetece y disponemos de colorantes alimentarios podemos hacerlo con diferentes colores.


sábado, 3 de noviembre de 2012

Rissoto de setas




Antes del verano, en una velada con nuestros amigos Jose Luis y Jose Manuel, Carlos propuso algo que se convertiría en una estupenda motivación para no caer en la rutina gastronómica y fue transformar nuestros encuentros ante la mesa que compartimos de vez en cuando en noches temáticas en lo que se refiere a la gastronomía.

En esta ocasión cocinaba yo y me decidí por un menú italiano. Hacía tiempo que quería lanzarme con un rissoto pero nunca encontraba el momento. He de decir que ha sido el primero pero no será el último pues el resultado ha sido espectacular.

Dos secretos para un buen rissoto, el arroz de la variedad arborio, proveniente del valle del Po, en Italia o cualquier otro de la subespecie  japónica como el Carnaroli o el Vialone Nano (porque este tipo de arroz tiene una alta proporción de almidón y una capacidad de absorción de líquidos notable) y, en segundo lugar, la dedicación. Mientras se cocina debemos estar vigilando, removiendo y casi mimando la cocción.

Ingredientes:

50 gr de setas deshidratadas (yo uso una mezcla de diferentes variedades) o 200 gr naturales
50 gr de mantequilla
125 ml de vino blanco
400 gr de arroz arborio (también es apto el arroz bomba)
100 gr de cebolla
2 dientes de ajo
8 cucharadas de aceite de oliva
1 litro de caldo de verduras (si es casero estupendo pero también nos vale el envasado)
Líquido resultante de hidratar las setas
75 gr de queso grana padano
pimienta
sal

Elaboración:

- Poner las setas en remojo en abundante agua durante 5 horas
- Una vez hidratadas dorar los ajos picaditos en una sartén y añadir inmediatamente las setas salpimentadas y cocinar a fuego lento hasta que éstas estén bien hechas.
- Reservar las setas y poner en la sartén 3 cucharadas de aceite de oliva y 25 gr de mantequilla. Pochar en ella la cebolla lentamente hasta que esté muy blandita.
- Agregar el arroz y remover durante un par de minutos a fuego medio.
. Verter encima el vino blanco e ir removiendo hasta que se evapore.
- Podemos añadir entonces las setas y un par de cazos de caldo de verduras que mantendremos permanentemente a punto de hervir para no romper la temperatura del arroz al añadirlo.
Es importante seguir removiendo durante toda la cocción, esto facilitará que el arroz vaya soltando su almidón para dar al plato la textura cremosa que pretendemos.
- Cuando se haya quedado casi sin caldo añadir un par de cazos más.
- Seguir añadiendo caldo hasta que el arroz esté hecho, puede tardar algo más de 20 minutos si usamos la variedad de arroz mencionada.
- En el momento en que encontremos el arroz a nuestro gusto completaremos el plato con el queso rallado y otros 25 gr de mantequilla.
- Servir al instante y disfrutarlo.
- Opcionalmente se puede espolvorear con una pizca de perejil seco.